
– DÍA 27-
Lunes IV de Cuaresma
DEL EVANGELIO DEL DÍA:
Fue Jesús otra vez a Caná de Galilea, donde había convertido el agua en vino. Había un funcionario real que tenía un hijo enfermo en Cafarnaún. Oyendo que Jesús había llegado de Judea a Galilea, fue a verlo, y le pedía que bajase a curar a su hijo que estaba muriéndose. Jesús le dijo: «Si no veis signos y prodigios, no creéis». El funcionario insiste: «Señor, baja antes de que se muera mi niño». Jesús le contesta: «Anda, tu hijo vive».
El hombre creyó en la palabra de Jesús y se puso en camino. (Jn 4, 46-50).
COMENTARIO:
Este relato destaca el poder de la fe en la palabra de Jesús, quien no necesita presencia física para obrar milagros. El funcionario confía sin exigir señales, demostrando que la fe auténtica trasciende las pruebas visibles. Su confianza no solo sana a su hijo, sino que también transforma a su familia, revelando la profundidad del poder divino.
Fecha de la noticia: 31/03/2025
Santos del día: San Amos profeta











