– DÍA  30-

Jueves IV de Cuaresma 

DEL EVANGELIO DEL DÍA:

 Si yo doy testimonio de mí mismo, mi testimonio no es verdadero. Hay otro que da testimonio de mí, y sé que es verdadero el testimonio que da de mí. Vosotros enviasteis mensajeros a Juan, y él ha dado testimonio en favor de la verdad. No es que yo dependa del testimonio de un hombre; si digo esto es para que vosotros os salvéis. Juan era la lámpara que ardía y brillaba, y vosotros quisisteis gozar un instante de su luz. Pero el testimonio que yo tengo es mayor que el de Juan: las obras que el Padre me ha concedido llevar a cabo, esas obras que hago dan testimonio de mí: que el Padre me ha enviado. (Jn 5, 31-36)

  COMENTARIO:

«Juan mengua para que Jesús crezca» (como Juan mismo declara en Juan 3:30), este texto subraya que el testimonio de Juan era solo un reflejo temporal de la verdadera luz, que es Jesús.

Juan era una «lámpara que ardía y brillaba», iluminando momentáneamente a quienes buscaban la verdad, pero su propósito era dirigir las miradas hacia el Mesías. Jesús, sin embargo, no depende del testimonio de ningún hombre, pues sus obras, dadas por el Padre, son un testimonio mayor y definitivo de su identidad y misión.


Fecha de la noticia: jueves 03/04/2025
Santos del día: San Ricardo de Wyche.

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