
– DÍA 37-
Jueves V de Cuaresma
DEL EVANGELIO DEL DÍA:
En verdad, en verdad os digo: Quien guarda mi palabra no verá la muerte para siempre». Los judíos le dijeron: «Ahora vemos claro que estás endemoniado; Abrahán murió, los profetas también, ¿y tú dices: “Quien guarde mi palabra no gustará la muerte para siempre”? ¿Eres tú más que nuestro padre Abrahán, que murió? También los profetas murieron, ¿por quién te tienes?». Jesús contestó: «Si yo me glorificara a mí mismo, mi gloria no valdría nada. El que me glorifica es mi Padre, de quien vosotros decís: “Es nuestro Dios”, aunque no lo conocéis. Yo sí lo conozco, y si dijera “No lo conozco” sería, como vosotros, un embustero; pero yo lo conozco y guardo su palabra. Abrahán, vuestro padre, saltaba de gozo pensando ver mi día; lo vio, y se llenó de alegría».
Los judíos le dijeron: «No tienes todavía cincuenta años, ¿y has visto a Abrahán?». Jesús les dijo: «En verdad, en verdad os digo: Antes de que Abrahán existiera, yo soy».
Entonces cogieron piedras para tirárselas, pero Jesús se escondió y salió del templo.
COMENTARIO:
En este pasaje, Jesús revela su identidad divina al afirmar: «Antes de que Abrahán existiera, yo soy», utilizando el nombre con el que Dios se reveló a Moisés (Éxodo 3:14). Los judíos no comprenden que Jesús habla de una vida eterna que va más allá de la muerte física. Su promesa es que quien guarda su palabra no verá la muerte eterna. Esta declaración provoca el rechazo de sus oyentes, quienes no pueden aceptar que Él es el Hijo de Dios, eterno y uno con el Padre.
Fecha de la noticia: jueves 10/04/2025
Santos del día: San Ezequiel.











